CRECER

Mt 19:21 “Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme”.

El nacimiento y los primeros años de vida son de los aspectos más determinantes para el desarrollo exitoso de todo individuo; y espiritualmente esto también es una realidad.

El nuevo nacimiento puede ser una experiencia sana y exitosa que capacita al nuevo creyente para proseguir a una vida cristiana victoriosa en la que se sabe aprovechar la gracia de Dios; pero también puede, por mala praxis, ser una etapa que deja al cristiano enfermo, débil o inclusive moribundo, lo cual perjudicará o entorpecerá su desarrollo espiritual futuro.

La iglesia PVAN se interesa en guiar, bajo la dirección del Espíritu Santo, el nuevo nacimiento de los hijos de Dios, de tal manera que ellos puedan hallarse en la mejor condición espiritual posible para iniciar su vida en el reino de Dios; en otras palabras, que sean bebés espirituales sanos y fuertes.

En lo natural, una dieta incompleta o carente de los nutrientes necesarios resulta en niños desnutridos, débiles o incluso en la muerte; por ello, nuestro compromiso es también con la infancia espiritual, nos ocupamos que los recién convertidos tengan disponible la mantequilla y la miel, como nuestro Señor Jesucristo, la cual  hace crecer al cristiano fuerte y sano, bien desarrollado en todas sus inteligencias y capacidades divinas con que Dios lo ha dotado, a fin de que pueda realizar el propósito de Dios para su vida y pueda también alcanzar toda su plenitud a su debido tiempo.